Para obtener las conclusiones de
este estudio, tendríamos en cuenta los resultados obtenidos desde los dos
instrumentos utilizados así como la teoría del Modelo Social que referimos al comienzo de este trabajo.
La utilidad de esta investigación
es importante ya que conllevaría a mejorar la inclusión social de estos grupos
de personas. No olvidemos la fuerza que posee la publicidad para cambiar los
pensamientos de los individuos que formamos parte de esta sociedad.
Para analizar la información que vayamos obteniendo en los
instrumentos utilizados, seguiríamos los siguientes criterios:
a)Análisis de contenido: por cada spot analizado
trataríamos de fijarnos en unas unidades de análisis que serían coincidentes
para todos ellos, tales como:
UNIDADES DE INFORMACIÓN
EVIDENCIAS
Tipo
de producto
Accesibilidad
del producto a una persona con discapacidad
Número
de personas (aprox) que participan
¿Personas
de otras razas?
Equilibrio
en el sexo de los figurantes
Rango
de edad
Diversidad
de rasgos físicos que presentan
Presencia
de personas con discapacidad. Tipo.
Para aumentar la validez de esta
fase del estudio, seleccionaríamos a tres personas expertas en el mundo de la
publicidad para que realizasen el análisis de un número mínimo suficiente de
spots que posteriormente contrastaríamos con los primeros análisis nuestros. En
caso necesario, haríamos ajustes en las unidades de análisis establecidas.
b)Entrevista: Se solicitaría permiso para grabar
la conversación surgida de esta entrevista. Transcribiríamos con absoluta
literalidad todo lo que nos dijera. Realizada esta transcripción devolveríamos
el texto a nuestro informante para que confirmara que lo recogido se ajusta al
mensaje que deseó trasmitir. Posteriormente procederíamos a clasificar el
mensaje obtenido en ideas o categorías.
Para la realizar la investigación recurriríamos a dos instrumentos o técnicas:
1- El análisis de contenido, que según Martín (2013), es una técnica de investigación cuya finalidad es la descripción objetiva, sistemática y cuantitativa del contenido manifiesto de la comunicación o de cualquier otra manifestación de la conducta. Hay tres enfoques para utilizar este instrumento. Nosotros nos centraríamos en dos de ellos:
a) tratar de extraer inferencias válidas a partir de la naturaleza del
contenido, respecto de las características de quienes producen el contenido.
b) interpretar el contenido con la finalidad de revelar algo sobre la naturaleza
de los oyentes a quienes se dirige
2- Entrevista: La entrevista será la
técnica básica en la que nos apoyaremos para extraer la información necesaria.
Muchos autores coinciden en calificarla como estrategia favorita de las
investigaciones cualitativas.
Para
registrar el contenido que nos vayan proporcionando, se procederá a grabar la
interacción verbal mantenida. Aunque en algunos de los fragmentos espontáneos
que aporten se recurrirá a realizar notas de campo, intercalando resúmenes
ocasionales.
El tipo
de entrevista que utilizaremos será la que describen Guba y Lincoln (1981) como
Entrevista Semiestructurada. Acordes
a este enfoque hemos establecido unos grandes bloques temáticos sobre los
cuales se desarrollará la entrevista. Según lo que vaya aportando el
entrevistado se irá decidiendo la secuencia y el tipo de preguntas a realizar. Esta modalidad nos permite profundizar en aquellos temas que resulten especialmente
interesantes e incluso incluir algunos nuevos que plantee el entrevistado y que
puedan ser relevantes para el desarrollo de este estudio.
Se procurará
transcribir lo que diga oralmente en este encuentro a los pocos días de su
cumplimentación para evitar que se pierdan los rasgos de humor, los tonos
irónicos o las vacilaciones.
Para alcanzar los objetivos de este estudio seleccionaríamos nuestra muestra en función de los siguientes criterios:
- NÚMERO DE SPOTS: hemos observado en una aproximación previa al tema que las probabilidades de encontrar el modelo de anuncio que correspondería con nuestra idea son escasas. Esto querría decir que enseguida aparecería lo que Taylor y Bogdan (1992)llama saturación teórica, es decir, la información se repite y no se encuentran nuevas informaciones. En función de esto, creemos
suficiente seleccionar 50 spots.
- MARCAS ANUNCIADAS: Buscamos mensajes publicitarios que irían dirigidos a una población amplia, no adulta ni especialidada o formada (coches, electrodomésticos, aseguradoras...) Por el contrario, consideramos que sería de interes analizar spots que anuncian marcas de telefonía, comida rápida, refrescos, perfumes, deportes. Estos temas, se supone, que tendrían que ir dirigidos a todas las personas, independientemente de sus características personales.
A título de ejemplo, los posibles spots que estarían dentro de esta muestra serían :
- TEMPORALIZACIÓN: Seleccionaríamos los spots desde el año 2000 hasta la actualidad, fecha en la que se han sucedido suficientes normativas (por ejemplo, lo publicado por la OMS en el 2001) a favor de las personas con discapacidad y que, en consecuencia, deberían ya haberse tenido en cuenta desde los mensajes publicitarios.
Uno de los cambios mas urgentes que la sociedad debe poner
en marcha es la manera en la que nos referimos a estas personas. Sería
conveniente aplicar estas orientaciones que nos citan varios autores:
Para empezar, no debemos usar los términos MINUSVÁLIDOS, DISMINUIDOS,
DEFICIENTES… Son horribles esas palabras. ¿Menos válidos? ¿Disminuidos y
rebajados? ¿Estropeados y deficientes…? No. A nadie hemos de nombrar con esos calificativos. Desde 2001 la OMS propuso su desaparición.
Han pasado muchos años. Ya es hora de cambiar.
Otro de los puntos importantes que debemos tener en cuenta cuando nos queramos referir a una persona con unas
características diferenciales desde cualquier punto de vista y que eso conlleve
la necesidad de unos recursos complementarios para darle respuesta social o
educativa, se nos recomienda el término PERSONA CON DISCAPACIDAD. Ni tan
siquiera “discapacitado”, entre otras razones porque esto supone una
sustantivación que desde 1980 se advirtió su incorrección.A nadie le gusta ser “culona”, “narizuda” o
“gordo”. En todo caso somos personas con el trasero grande, con la nariz grande
o con kilos de más. Lo primero, persona. Luego el calificativo, la compañía, la
discapacidad o lo que se quiera.
Por último, además de las advertencias anteriores sería importante que
los verbos PADECE, SUFRE… nunca los utilicemos para decir lo que le ocurre a
alguien. NUNCA DIREMOS: “ese niño padece una parálisis cerebral” No.
Mejor diremos “ese niño TIENE una parálisis cerebral” Cuando yo tengo
una gripe, me siento mal si oigo decir a alguien: “esa mujer sufre o padece una
gripe”… Solo de oírlo, nos ponemos peor.
Aunque parecen aclaraciones insignificantes, cambiando estos términos, cambiaremos muchas de las diferencias que la sociedad ha puesto en medio.